El Ministerio de Salud y el Ministerio de Justicia decretaron acciones específicas para identificar la envergadura del brote y evitar la diseminación en toda la población penitenciaria. Cerca 2.600 reclusos aproximadamente y guardiacárceles están bajo vigilancia constante.
Tras haberse detectado dos casos positivos al COVID-19 en la Penitenciaria Nacional de Tacumbu, la Direccion General de Vigilancia de la Salud y la Decimo Octava Region Sanitaria del Ministerio de Salud, conjuntamente con el equipo de sanidad del Ministerio de Justicia, intervinieron el lugar en cumplimiento del protocolo sanitario. Las personas contagiadas ya se encontraban aisladas debido a que desarrollaron sintomas respiratorios, posteriormente se les sometio a la prueba del coronavirus, cuyo resultado arrojo positivo para ambos casos. Una de las primeras acciones sugeridas por la cartera sanitaria al Ministerio de Justicia es el cierre del centro penitenciario para visitas externas, de manera a controlar y evitar el brote de la enfermedad. â€Å“Las medidas tomadas fueron las correctas, basandonos en la experiencia que tuvimos en Ciudad del Este, estas personas ya estaban aisladas del resto del grupo debido a que presentaron algunos sintomas, lo que facilito que la diseminacion no sea masivaâ€, expreso el Dr. Sequera, director de Vigilancia de la Salud. Reitero que los mas vulnerables son las personas de edad y/o con factores de riesgo, razon por la cual se estan intensificando los trabajos de prevencion con este grupo. â€Å“Las personas de edad no estan entre los reos, estan entre los guardiacarceles, quienes ya se encuentran identificados, en tanto que los reos con factores de riesgos ya fueron separados del grupo. Aproximadamente tenemos unos 30 test que estan en espera del resultado, una vez que los tengamos, podremos determinar la envergadura del brote en este lugarâ€, refirio el Dr. Sequera. En cuanto al estado de salud de los afectados, confirmo que ambos se encuentran en buen estado y no requieren de internacion, los mismos seran monitoreados por Vigilancia de la Salud al igual que el resto de los reclusos para detectar posibles casos sintomaticos y realizarles los muestreos correspondientes.
