Donar órganos, regalar vida

Si estás leyendo esto, aún tienes tiempo de considerar el hecho de donar tus órganos, y ayudar a salvar vidas. 

Muchas personas jamás se han puesto a pensar en el beneficio que tiene el convertirse en donante, esta posibilidad es realmente conmovedora y en verdad, hace falta determinación en las personas para ayudar a los demás. 

Si no estás del todo convencido, te dejamos 5 puntos que te hagan meditarlo o al menos tomarlo como una opción posible: 

1. Salvarás vidas 

En nuestro país, alrededor de 200 personas se encuentran en la espera de un trasplante. Con tus órganos no solo podrías mejorar la calidad de vida de alguien, sino también contribuir a salvarlas. Piénsalo..

2. Siempre habrá más de un beneficiado 

Esto significa que puedes representar la diferencia entre la vida y la muerte para más de una persona. Asimismo, una partecita de tuya continuará viva en alguien más. 

3. Voluntad clara 

Cuando de donación de órganos se trata, es vital que dejes tu voluntad clara. Esto se debe a que, en algunos países, si la persona no aclara su voluntad de ser donante, la potestad de decidir sobre sus órganos recae sobre sus familiares. Y estos, en la mayoría de los casos, se rehúsan a esta idea por no querer que el cuerpo del fallecido sea «alterado». 

4. Ninguna necesidad 

La verdad puede parecer un poco dura, pero aquí va: una vez que mueras, tus órganos no te servirán de NADA. Y, si no los donas, terminarán por desaparecer. ¡Es terrible que esto suceda, cuando tus órganos podría estarle salvando la vida a alguien! 

5. Más posibilidades 

No todos quienes se registran para convertirse en donantes llegan a serlo. Esto se debe a que los órganos deben ser trasplantados casi inmediatamente después de producido el fallecimiento y este no siempre se produce en un hospital. Por tanto: cuantas más personas se registren, mayores serán las posibilidades de efectuar el trasplante con éxito. ¡Pon tu granito de arena! 

Considera que hay personas en una lista de espera interminable y que posiblemente seas tú quien le de ese pedacito de ti que necesita para seguir adelante.