- La vacunación y los hábitos de higiene son importantes para prevenir el sarampión en las escuelas y comunidades. La Dirección General de Promoción de la Salud promueve la acción conjunta para proteger a los niños y garantizar su derecho a aprender sanos y seguros.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa. Puede ser grave y hasta mortal. Se transmite por microgotas que se expulsan al hablar, toser y estornudar. Estas gotitas pueden quedar suspendidas en el aire hasta por dos horas. En caso de presentar sÃntomas (fiebre y erupciones en la piel que se extienden por todo el cuerpo), se debe buscar atención médica de inmediato, utilizar tapabocas (que cubran correctamente nariz y boca) y extremar las medidas de higiene como el lavado frecuente de manos. El cuadro de sarampión también puede ir acompañado de tos, conjuntivitis y chorreo nasal. La vacunación es la medida más efectiva contra el sarampión En las escuelas y colegios, los niños comparten, aprenden y juegan, por lo que se debe estar alerta. Sin embargo, hay buenas noticias: ¡se puede prevenir! La vacuna contra el sarampión es segura, efectiva y gratuita. La vacunación es la forma más efectiva de prevenir el sarampión; se administra en dos dosis: la primera dosis a los 12 meses de edad y la segunda dosis a los 18 meses. El sarampión es altamente contagioso. Basta que un solo niño esté infectado para que el virus se propague rápidamente entre compañeros. Además de afectar la salud, interrumpe el aprendizaje y la rutina de todos. Si todos los niños están vacunados, se crea una barrera de protección que cuida a toda la comunidad. Además, si se suman hábitos simples como el lavado de las manos, cubrir la boca al toser y estornudar y mantener los espacios limpios, el riesgo es bajo. La salud se construye en comunidad Desde la Dirección General de Promoción de la Salud se trabaja en acompañar a cada escuela, familia y docente en esta tarea. Prevenir el sarampión no es solo evitar una enfermedad, es cuidar el derecho de los niños a aprender sanos y seguros. ¿Qué se puede hacer desde la casa y la escuela? Padres: · Revisar el carnet de vacunación de sus hijos. · Consultar con el pediatra si falta alguna dosis. · Participar de talleres educativos escolares y compartir esta información con otros padres. Docentes y directivos: · Promover hábitos de higiene en clase. · Aplicar el Filtro Escolar. Estar atentos a sÃntomas como fiebre, tos o erupciones. · Organizar talleres informativos y mantener contacto con el equipo de salud. · Garantizar que los docentes menores de 30 años cuenten con la inmunización correspondiente contra el sarampión. (Personas mayores de 30 años probablemente estén inmunizadas, atendiendo a las campañas nacionales registradas en años anteriores). Estudiantes: · Lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño. · Cubrirse con el codo al toser o estornudar. · Avisar si se sienten mal o si ven a un compañero con sÃntomas (fiebre y manchas en la piel). La educación sobre el sarampión es primordial para prevenir la enfermedad.
