• El cuidado de los dientes de leche juega un papel fundamental en la salud bucal a lo largo de toda la vida. Los dientes no solo permiten masticar los alimentos, sino que también son esenciales para el desarrollo del habla. En los primeros años de vida, cuando comienzan a salir los dientes temporales (dientes de leche), su cuidado es decisivo para asegurar un crecimiento y desarrollo adecuado.
La Dirección de Salud Bucodental del Ministerio de Salud recomienda prestar especial atención a la salud de los dientes temporales, ya que, aunque estos se cambian de manera natural, cumplen funciones vitales. Además de facilitar la masticación y el habla, los dientes temporales reservan espacio para los dientes permanentes y los guÃan para que erupcionen correctamente. Consejos para el cuidado bucal desde la infancia: Antes de que salgan los dientes: aunque no hayan salido los primeros dientes, se recomienda limpiar las encÃas con un masajeador de goma infantil limpio y húmedo o con una tela o gasa también humedecida. Una vez que aparecen los dientes: es importante cepillarlos al menos dos veces al dÃa utilizando un cepillo de cerdas suaves y agua, o una crema dental fluorada recomendada por un profesional odontológico. La dentición temporal consta de 20 dientes, que empiezan a salir alrededor del primer año de vida. Estos dientes serán reemplazados gradualmente por los dientes permanentes, desde los 6 hasta los 12 años aproximadamente. La dentición permanente consta de 32 dientes y normalmente termina su erupción cuando la persona tiene alrededor de 18 años. Por todo esto, es esencial llevar a los niños al odontólogo incluso antes de la erupción de los dientes de leche para prevenir posibles problemas, especialmente las caries. Prevención de caries: Los niños que desarrollan caries en sus dientes temporales tienen una mayor probabilidad de desarrollar caries en los dientes permanentes cuando sean adultos. Por ello, se recomienda realizar una revisión odontológica cada 4 a 6 meses como mÃnimo. Evitar alimentos y bebidas azucaradas: reducir el consumo de comidas altas en calorÃas, como galletas, dulces y papas fritas, asà como limitar las bebidas azucaradas. La frecuencia con la que se consumen estos productos es más importante que su consistencia. Cuidado al dormir: evita que el niño se quede dormido con un biberón que contenga lÃquidos azucarados, ya que esto puede dañar sus dientes, especialmente si no se tiene el hábito de cepillarse adecuadamente. El hábito del cepillado: enseñar a los niños a cepillarse los dientes desde temprana edad y hacerlo frente al ejemplo de los adultos es clave para asegurar una salud bucal duradera. Desde el MSPBS se recuerda a los padres y tutores que la prevención de las caries comienza en casa.
