•No esperar a tener sed e ingerir por lo menos dos a tres litros de agua por día son las recomendaciones para hacerle frente a la temporada veraniega.
El Ministerio de Salud Pública a través de la Dirección General de Vigilancia de la Salud recuerda que, si bien es importante mantenerse bien hidratado en cualquier época del año, en los días calurosos recomienda, beber más agua de lo habitual ya que debido al intenso calor existe mayor riesgo de deshidratarse. Si se siente sed es señal de que el cuerpo ha comenzado a deshidratarse, por lo que se recomienda ingerir por lo menos, dos a tres litros de agua por día, para mantener una buena hidratación, más aún, en estos días de mucho calor. Se desaconseja el consumo de jugos de frutas envasados como fuente de hidratación, así como de bebidas carbonatadas como las gaseosas y las bebidas energéticas, ya que contienen aditivos químicos como el sodio y colorantes. Lo recomendable es consumir agua simple, sin sodio, principalmente aquellas personas que padecen de hipertensión arterial o insuficiencia cardíaca, puesto que el sodio hace que la presión arterial se incremente y retenga el líquido del cuerpo. Si se toma tereré, es esencial consumir también dos litros de agua para lograr la hidratación. Aunque esta bebida ayuda a refrescarnos con este calor, no cumple la función de hidratar debido al componente diurético de la yerba. ¿Qué ocurre cuando el cuerpo se deshidrata? Cuando la ingesta de agua es menor a la recomendada, puede producirse una deshidratación en el organismo. Dependiendo del grado de la misma, pueden aparecer síntomas, como mareos, dolores de cabeza, cansancio y disminución de las habilidades físicas y mentales. Una hidratación insuficiente puede producir también problemas renales e intestinales, como el estreñimiento. La piel también puede afectarse, produciéndose resecamiento y pérdida de elasticidad.
