- El inicio del año escolar es un momento clave para garantizar el bienestar de nuestros niños, y uno de los aspectos más importantes a considerar es la salud ocular.
- Para evitar retrasos en los procesos de aprendizaje, lo ideal es acudir al control con el oftalmólogo una vez al año desde el nivel inicial hasta la adolescencia.
Durante los primeros años de vida, el cerebro debe “aprender a ver”; para ello, ambos ojos deben recibir imágenes nítidas, iguales y en forma simultánea para que sean procesadas a nivel cerebral. El período entre el nacimiento y los 8 años de vida se ha identificado como “período crítico” para el desarrollo visual; si el factor agresor se detecta a tiempo y es corregido, la visión puede desarrollarse de manera normal. Cualquier factor que interfiera en este proceso de “aprender a ver” provocará una reducción de la agudeza visual en uno o ambos ojos, lo que puede provocar discapacidad visual e incluso llevar a la ceguera en algunos casos, dependiendo de la precocidad, intensidad y duración del factor agresor. De ahí la importancia de los controles oftalmológicos rutinarios a temprana edad. La reducción de la visión por falta de estimulación adecuada durante el período crítico del desarrollo visual se denomina ambliopía, comúnmente conocida como ojo vago o perezoso; esta es la causa más común de pérdida de visión monocular, pero si es detectada y tratada a tiempo, puede revertirse. Algunas señales de que el escolar necesita ser evaluado por el oftalmólogo: - Dolor de cabeza frecuente. - Entrecierra los ojos para ver la pizarra. - Se guía con los dedos para leer. - Párpados caídos. - Desvío de los ojos. - Pupila blanca. - Movimiento anormal de los ojos. - Diferencia de tamaño de alguno de los ojos. - Se acerca a la pizarra para copiar las tareas. - Se frota los ojos frecuentemente. - Trastornos o dificultad para tomar objetos con las manos. - Presenta lagrimeo o enrojecimiento de los ojos constantemente. Para evitar retrasos en los procesos de aprendizaje, lo ideal es acudir al control con el oftalmólogo una vez al año desde el nivel inicial hasta la adolescencia. Si el escolar utiliza corrección con lentes, debe ser controlado anualmente para verificar si existe variación en su receta. ¿Cuántas horas pueden estar los niños expuestos a dispositivos digitales? • De 0 a 2 años: no deben ser expuestos a pantallas digitales. 0 pantallas • De 2 a 5 años: entre 30 minutos y 1 hora al día bajo supervisión de un adulto. • De 5 a 12 años: hasta 1 hora al día. • Mayor de 12 años: se recomienda no pasar más de 2 horas al día, realizando descansos cada 20 minutos para evitar trastornos oculares. Recordemos que lo que los niños pequeños ven desde el nacimiento para ellos es “lo normal”; solamente a través de evaluaciones oftalmológicas se pueden detectar alteraciones en la salud de los ojos, pudiendo así realizar tratamientos oportunos para evitar la pérdida de visión.
