- Numerosas evidencias muestran que la práctica de la actividad física constituye una estrategia no farmacológica eficiente y viable que proporciona un refuerzo importante para el sistema inmunitario, así como ayuda a mantener un peso corporal adecuado y a modular el equilibrio hormonal.
La incorporación de la actividad física regular a la vida diaria constituye una estrategia no farmacológica eficiente y viable que proporciona un refuerzo importante para el sistema inmunitario, así como ayuda a mantener un peso corporal adecuado y a modular el equilibrio hormonal de las personas. Desde la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles, dependiente de la Dirección General de Vigilancia de la Salud, se enfatiza la importancia de desarrollar un estilo de vida saludable. El ejercicio regular, la dieta equilibrada, no consumir productos tóxicos como el tabaco y el alcohol, dormir las horas suficientes de sueño reparador y mantener un estado de ánimo positivo son claves para mitigar varias enfermedades. Entre los efectos favorables del ejercicio físico se menciona la disminución de la inflamación corporal, la reducción del estrés oxidativo producido por los agentes tóxicos como el alcohol, y de los niveles de estrés psíquico y contaminantes ambientales. Favorece, además, la evacuación intestinal con mayor frecuencia, facilitando la eliminación de productos dañinos del cuerpo. Mecanismos de acción que describen cómo la actividad física ayuda a prevenir enfermedades como el cáncer - Uno de ellos está relacionado con la reducción significativa del 9 % del riesgo de cáncer de mama y endometrio debido a la disminución de los niveles altos de hormonas femeninas (estrógeno y progesterona). - Un segundo mecanismo está relacionado con la reducción de la grasa corporal o adiposidad mediada por la práctica de actividad física. En ese sentido, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer en 2019 publicó que existe amplia evidencia de la relación entre exceso de peso y los siguientes cánceres: el de esófago, colorrectal, páncreas, hígado, vesícula biliar, endometrio, mama (pacientes postmenopáusicas), tiroides, ovarios, riñones, meningismo y de médula ósea (mieloma múltiple), y la explicación es que el tejido adiposo libera hormonas inflamatorias que favorecen la carcinogénesis. - Un tercer mecanismo muy importante es el relacionado con la inmunidad, ya que los músculos activos secretan proteínas llamadas mioquinas que tienen propiedades antiinflamatorias y otras estimuladoras de las células asesinas naturales (NK, natural killer) que reconocen y destruyen las células cancerosas, luego de un ejercicio dinámico como corrida, ciclismo, natación, remo. Tipos de actividad física recomendados según investigaciones científicas Mamas: ejercicio aeróbico-fuerza muscular Hígado: aeróbico Pulmón: aeróbico como caminar Colorrectal: aeróbico, caminar, fuerza muscular Endometrio: aeróbico, fuerza muscular Esofágico: aeróbico, fuerza muscular Renal: aeróbico Vejiga: caminar, ejercicio aeróbico Gástrico: aeróbico
