Cuidar la piel en verano: cómo evitar quemaduras y daños por el sol

La exposición sin protección puede provocar quemaduras, envejecimiento prematuro y cáncer de piel. 
Especialistas recuerdan medidas simples para disfrutar del sol sin poner en riesgo la salud.


Durante el verano, la exposición prolongada al sol sin protección adecuada puede generar consecuencias en la piel que van desde quemaduras y manchas hasta envejecimiento prematuro y cáncer de piel, advierten especialistas del Ministerio de Salud.

La radiación ultravioleta daña el colágeno y la elastina de la piel, lo que favorece la aparición de arrugas, pérdida de elasticidad y lesiones que, con el tiempo, pueden transformarse en problemas más graves si no se detectan a tiempo.

Por ello, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social recuerda la importancia de adoptar cuidados básicos para proteger la piel, especialmente durante los meses de mayor calor, cuando la exposición al sol suele ser más intensa y frecuente.

Medidas simples para proteger la piel del sol

Para reducir los riesgos, se recomienda:

1. Usar protector solar de amplio espectro, con FPS 30 o más, reaplicándolo cada 2 a 3 horas.

2. Vestir ropa protectora, como camisetas de manga larga, pantalones y sombreros.

3. Buscar sombra siempre que sea posible, especialmente al mediodía.

4. Evitar la exposición directa entre las 10:00 y las 17:00, cuando la radiación solar es más fuerte.

5. Proteger los ojos con lentes de sol que cuenten con filtro UV.

6. Estas medidas permiten disfrutar de actividades al aire libre sin descuidar la salud de la piel.

Señales de alerta: cuándo consultar al médico

El cáncer de piel puede manifestarse de distintas formas. Los tipos más frecuentes están relacionados con la exposición solar acumulada a lo largo de la vida, por lo que el cuidado debe comenzar desde la infancia.

Algunas lesiones pueden aparecer como manchas, lunares que cambian de forma o color, o heridas que no cicatrizan. 

Para una observación personal, se recomienda aplicar la regla del ABCD:

A: asimetría del lunar

B: bordes irregulares

C: cambios en el color o presencia de varios tonos

D: diámetro mayor a 6 milímetros

La presencia de alguno de estos signos, así como manchas rosadas que descaman, lesiones que crecen con el tiempo o se ulceran, debe motivar una consulta médica.

El control periódico de la piel y la consulta temprana ante cualquier cambio son claves para la detección precoz y el tratamiento oportuno de posibles lesiones.