Asfixia y atragantamiento en niños: cuidado con el tamaño de juguetes y alimentos

· Se insta a las familias y cuidadores a reforzar el control y aplicar medidas preventivas en la selección de juguetes y la preparación de alimentos, con el objetivo de reducir el riesgo de asfixia y atragantamiento en niños y niñas menores de cinco años.

El Ministerio de Salud Pública recuerda la importancia de seleccionar juguetes seguros para la primera infancia, siendo la principal recomendación el respetar estrictamente la edad sugerida por el fabricante, ya que esta clasificación garantiza la seguridad basada en el tamaño de las piezas.

Es importante evitar componentes chicos, por lo que nunca se debe entregar a niños menores de tres años juguetes con partes pequeñas o desprendibles que puedan ser introducidas a la boca.

También se recomienda realizar una inspección periódica de juguetes y revisar con frecuencia si presenta alguna rotura, piezas sueltas o desgaste que pueda generar riesgo de desprendimiento.

En el caso de preparación de alimentos, los adecuados para menores de cinco años deben considerar la textura y el tamaño, siendo estos adaptados a la edad para prevenir la obstrucción de la vía aérea.

Los alimentos que deben evitarse sin previa adecuación:

· Uvas enteras.

· Frutos secos (nueces, maní, etc.).

· Golosinas duras o pegajosas.

· Trozos grandes de carne o queso.

La ingesta de alimentos debe realizarse siempre con el niño sentado y bajo la supervisión constante de un adulto. Nunca se debe permitir que corran, caminen, jueguen o se acuesten mientras tengan comida en la boca.

Objetos de uso cotidiano: fuera de alcance

Muchos incidentes son causados por objetos de casa. Es fundamental mantener fuera del alcance de los niños elementos pequeños como:

· Pilas tipo botón (especialmente peligrosas).

· Monedas.

· Botones.

· Piezas pequeñas de artículos domésticos.

La supervisión durante las comidas es fundamental, así como la vigilancia sobre las acciones de hermanos mayores, quienes pueden ofrecer objetos o alimentos inadecuados.

Se insta además a evitar juguetes con piezas pequeñas y a mantener artículos domésticos de reducido tamaño fuera del alcance de la población infantil. Para recibir orientación adicional sobre cómo prevenir los peligros de asfixia, se recomienda consultar con el pediatra, quien podrá brindar indicaciones acordes a la edad y desarrollo del niño o la niña.